sábado, 8 de marzo de 2014

Los beneficios de la pedicura

Tener unos pies sanos y bien cuidados es condición indispensable para gozar de bienestar y de una buena salud en general.

Los pies, sostienen nuestro peso corporal, soportando varias decenas de kilos y nos permiten desplazarnos. Como media, una persona anda unos 6 kilómetros diarios.

Utilizar un calzado inadecuado, secarlos mal o la falta de hidratación, son hábitos que suelen provocar distintos problemas en nuestras extremidades inferiores. Y cuando los pies duelen, molestan o los sentimos cansados, ello repercute, no sólo en nuestro bienestar general, sino también en el buen funcionamiento de las articulaciones de tobillos, rodillas o cadera, pudiendo incluso provocar dolores de espalda.


Pese a su importancia para nuestro bienestar y salud general, a menudo nuestros pies quedan olvidados o relegados a un segundo plano en lo que a cuidados se refiere.

Te aconsejamos hidratar tus pies después de cada lavado, incidiendo especialmente en la planta y los talones. Puedes usar una crema corporal grasa e incluso usar unas gotas de aceite antes de ir a la cama para que, mientras duermes, el líquido penetre adecuadamente y la piel se regenere. Sobre todo, si tus pies han perdido tersura y han empezado a cuartearse.

Utilizar un calzado que permita la transpiración es muy importante para evitar la aparición de hongos y otras infecciones. No hay que olvidar que a través de la sudoración de los pies, se puede perder hasta un litro de agua al día.

Mantener las uñas y cutículas de nuestros pies bien limadas y cortadas es primordial para evitar rozaduras con el calzado, así como elegir unos zapatos que, no solo permitan las transpiración, sino que sean lo suficientemente holgados y a la vez sujetos para conservar nuestros pies sanos.

En este sentido, es especialmente recomendable realizar una buena pedicura cada cuatro o cinco semanas. Con este tratamiento, se eliminan las células muertas y callosidades, se cortan y liman las uñas adecuadamente, se da solución a las uñas encarnadas, y se hidratan especialmente plantas y talones. La pedicura puede completarse con un tratamiento SPA: peeling, mascarilla ultrahidratante y masaje hasta las rodillas con aceites esenciales.